Durante su noveno mes Eduardo ha seguido calentando motores a todo dar para gatear, pero aún nos tiene en ascuas esperando a que se termine de animar. Cuando adopta la posición a veces da uno o dos pasitos, y generalmente hacia atrás. Claro, eso no lo detiene para moverse a su antojo por todo su cuarto en culicrós, que tal como dijo el pediatra en su visita, lo importante es que se traslade, aunque no sea gateando.
Así que seguiremos esperando a ver cuándo nos soprende saliéndose de su cuarto en cuatro patitas.

